
Jalance-Senda de los cañones del Júcar PR-219
Situada al sudoeste de la provincia de Valencia, y a
una distancia de 110 kilómetros. Se puede llegar al pueblo tomando la A-III
hasta Requena, y aquí, la N-330 dirección Almansa. Otra alternativa es, tomar la
N-340 Valencia-Alicante hasta Almansa, y aquí, la N-330 dirección Ayora.
Al oeste de este valle, en dirección transversal a él,
hay una serie de mesetas, picos y muelas que llevan sus cumbres hasta los mil
metros. La muela de Juey, el pico de la Teja y el Bebeu, al sur, y la
sierrecilla al norte; entre ambos conjuntos se encuentran los espectaculares
cañones del Júcar, sus colosales paredes calcáreas erosionadas por el río, nos
dan una muestra de la dureza de esta ruta.

Esta ruta la hicimos en dos partes. La primera de unos
16 kilómetros desde Jalance, hasta la variante que hay en el mirador del Júcar,
regresando por el cauca del río, recorriendo el Azud de los Baños y la Torca.
La segunda parte de unos 30 kilómetros, desde el
puente Star-castillo de D.Sancho-aula del Moragete-mirador-puente Star. El
recorrido entero del prv-219 consta de 33,5 kilómetros.
Debido a la extrema dureza del recorrido, sobre todo a
la segunda parte de esta ruta, aconsejamos hacerla solo gente que esté muy
segura de poder hacerlo. Pues la pendiente que hay desde el mirador hasta el
Azud, la podemos considerar muy peligrosa.
Esta primera ruta la realizamos el Sábado 30 de
octubre del 2004.
Itinerario:
Kilómetros: 18 aprox.
Dificultad: Alta. Bajada al Azud muy peligrosa
Calificación: Muy interesante
Datos de interés: Espectaculares vistas desde el
mirador del Júcar, el Azud de los Baños.
La ruta:
Entramos por la calle principal desde la carretera que
viene de Valencia, y cuando la calle gira radicalmente a la izquierda, a nuestra
derecha, en la boca de un callejón veremos los indicadores de la cueva de D.
Juan, Mirador del Júcar etc...( Viniendo desde Almansa, cuando la calle gira a
la derecha, seguimos de frente por el callejón.)
Comenzamos la ruta bajando por una senda que sale
desde la carretera que va a la cueva de D. Juan para cruzar el puente del
barranco del agua. En esta ruta no tendremos problemas de señalización, está muy
bien marcada. Cruzado el puente ya encontramos un poste informativo. Continuamos
por la carretera e inmediatamente pasamos una caseta de obras, a nuestra
izquierda tenemos que abandonar la carretera para subir por un sendero( hay
poste de señal) en zig-zag, caminamos por el rincón del Borrichuelo, el barranco
nos queda por la izquierda hasta llegar a la cima.
Desde aquí, cogemos un sendero que va bordeando a
media altura siguiendo una tubería. Suponemos que la del manantial de las
Parras. Esta tubería no se ve. Está enterrada. Solo podemos ver las casetas que
guardan las llaves de paso del agua. A nuestra derecha vemos una panoramica del
valle con sus huertos junto al río.
Continuamos por esta senda hasta unas casas en ruinas.
Cogemos ahora un desvío por la derecha, ésta, nos lleva por una senda entre un
muro de piedras y vegetación hasta una casa que tiene una carrasca con mesas
debajo. Estamos en la parte del "Cortillete", debe ser por los cortados que se
aprecian arriba. Continuamos a la derecha pasando por delante de la casa para
coger una pista que a su vez desemboca en una carretera. Por el camino de
"Rubio", nos dirigimos hacia el Puntalón. Es el saliente que hay antes de llegar
al Mirador del Júcar. Subimos al "Puntalón" por una fuerte pendiente, pasamos
por entre dos grandes piedras.
Una vez arriba, ya podemos apreciar unas vistas
magnificas. Bordeamos el barranco que nos queda a la derecha, tras pasar unos
cultivos, cogeremos una estrecha senda hasta llegar a la carretera que lleva a
la cueva de D. Juan, ya próximo encontramos el mirador, un deleite para la
vista, y más si cabe, acompañándonos once buitres leonados, planeando sobre el
cañón.
Desde
este mirador, podemos ver el Azud de los Baños, y un paisaje verdaderamente
espectacular, sus profundas gargantas zigzagueantes y su masa arbórea.
Ahora nos queda la parte mas difícil y peligrosa.
Bajar al Azud. La senda se coge unos metros antes de llegar a lo que es el
semicírculo del mirador por la derecha. La bajada se hace un tanto lenta, aunque
tiene un tramo al principio que no presenta ningún problema, mas adelante la
bajada es vertiginosa, muy deslizante a causa de las piedras sueltas. Los pinos
que nos vamos encontrando a nuestro paso nos van sirviendo de asideros.
Una vez llegados al río, solo nos queda un obstáculo,
cruzar el río por el muro que contiene el
agua para conducirla por la acequia. Aunque el agua rebosa por encima, podemos
pasarlo perfectamente. Eso sí, con cuidado al saltar por los rebajes del muro
por el que penetra mas agua.
Una vez cruzado el río, seguimos aguas abajo por una
pista que va paralela. Normalmente esta pista está inundada de agua a causa de
la rotura de la acequia, lo que nos obligará a caminar por el pretil de la misma
varios metros.
Tras cruzar por unos cultivos de huerta y de olivos,
caminaremos junto a la pared, el cual veremos construcciones varias en ella,
alguna fuente y balsas. Superado este camino llegaremos a la carretera que nos
lleva directamente a Jalance, este tramo se hace un tanto monótono. Ya solo nos
queda remontar la subida que habíamos bajado al principio de esta ruta.

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