Recorte de prensa

PALENCIA

 
PALENCIA
El montañero muerto en el Curavacas es trasladado a Valencia para su incineración
El cadáver del alpinista de 38 años permaneció un día en el depósito de Cervera, donde se le practicó la autopsia
 
El montañero muerto en el Curavacas es trasladado a Valencia para su incineración
Un empleado de la funeraria introduce el ataúd en el coche fúnebre, ayer en el depósito municipal de Cervera de Pisuerga. / NURIA ESTALAYO
 
 

 
 

 
 
El cadáver de Pedro José A. S., el montañero de 38 años fallecido el miércoles al despeñarse en el pico Curavacas, fue trasladado ayer hasta Valencia para el funeral y la incineración, que tendrán lugar hoy. El cuerpo sin vida del alpinista fue conducido en la tarde del miércoles al depósito municipal de Cervera de Pisuerga, donde horas después se le practicó la autopsia para constatar que la muerte le sobrevino por la caída. Ayer, a primera hora de la tarde, un vehículo de la funeraria de Cervera partió con el cadáver de Pedro José A. S. hacia Valencia.

El amigo del alpinista que le acompañaba en la subida al Curavacas cuando ocurrió el accidente había partido horas antes hacia Valencia después de prestar declaración a la Guardia Civil sobre las circunstancias del suceso.

Los dos hombres habían dejado su vehículo en Vidrieros y subían hasta la cumbre del Curavacas. El accidente ocurrió a 2.500 metros de altura, a solamente 24 metros de la cumbre cuando el montañero resbaló en una zona con placas de hielo pero sin nieve, al incorporarse a la vertiente norte del pico haciendo una especie de diagonal. Al notar la caída, su compañero le llamó, pero al no obtener respuesta, recurrió al servicio de emergencias del 112, con el que contactó a las 15.30 horas.

El montañero había caído entre 300 y 400 metros hasta el pie de la Placa Amarilla, en el paraje conocido como Pedrera Pindia. Después de que los especialistas del Gebocyl recabaran la información del lugar adonde se había precipitado el compañero, intervino el equipo especialista de montaña de la Guardia Civil, que rescató el cadáver a las 17.30 horas, una hora y cuarenta minutos después de que el servicio de emergencias 112 recibiera el aviso de alarma.

La operación de rescate pudo ser rápida, favorecida por las buenas condiciones meteorológicas. El accidente fue prácticamente idéntico al que costó la vida el pasado 8 de diciembre a una montañera francesa de 55 años y residente en Alicante.

El 2006 ha sido especialmente negro para la Montaña Palentina, ya que han fallecido cinco personas. A estas dos víctimas del mes de diciembre en el pico Curavacas, hay que sumar otros dos muertos en el Espigüete en marzo -un vizcaíno y un riojano- y el de otra mujer palentina que se despeñó también el mismo mes en el pico Murcia.

Hace diez años

El pico Curavacas también registró hace diez años un aún recordado doble accidente mortal. Dos jóvenes burgaleses desaparecieron el 14 de enero de 1996 y sus cadáveres fueron encontrados más de medio año después, el 31 de julio, en un nevero de la cara noroeste del pico.

Después de varias infructuosas búsquedas por parte de los equipos de rescate de Bomberos y Guardia Civil, los cuerpos de los dos montañeros burgaleses afloraron a la superficie del nevero del pico Curavacas en pleno verano como consecuencia del deshielo.