Ya le teníamos ganas a este barranco, habíamos oído hablar mucho de el. Y por fin gracias a la aportación de una segunda cuerda por parte de Alberto Coch y por supuesto la de senderoxrem, pudimos realizarlo. La lluvia del día anterior hizo peligrosa la progresión por el barranco, extremando las precauciones para no patinar por la piedra resbaladiza. El rapel rey fué impresionante, te sentías realmente pequeño como una araña deslizando por su tela. La velocidad de descenso era realmente lenta, teniando que ayudar a la cuerda para que pasara por la cesta. El patio verdaderamente hermoso. El colofón final en Venta Gaeta, "pa que hablar....".
Gracias tios.